EL ARTE DE LA PRODUCCIÓN AUDIOVISUAL

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Trabajando en 'Late Motiv'

Aunque hablar de producción audiovisual pueda parecer un tema lejano para el gran público, esa suposición da un vuelco con una sola pregunta: ¿cuántas horas de productos audiovisuales consumes cada día? Los dispositivos electrónicos, la televisión, la publicidad y el cine se cruzan en nuestro camino continuamente, tras lo que se esconde un gran engranaje de producción en el que se reúnen tareas como el trabajo técnico, el desarrollo de guiones, las grabaciones, la realización, la postproducción, la promoción…

El papel de los productos audiovisuales en la actualidad es básico, persiguiendo siempre la sorpresa e impacto del público en un mundo cada vez más competitivo y en el que todo ocurre demasiado rápido. Por suerte, en España abundan los profesionales que desempeñan tareas de realización y producción en todo tipo de soportes informativos que dominan áreas como la dirección, la realización, la producción y la gestión audiovisual, un campo en el que habitualmente participamos colaborando en la parte técnica.

De la buena elaboración y planificación de contenidos depende que salgan adelante buenos formatos que sorprendan al público, teniendo siempre en cuenta las necesidades industriales, comerciales, de entretenimiento, culturales o artísticas, variables con las que se trabaja en los planes de trabajo de medios como el cine o la televisión. De los asistentes de grabación en exteriores a los productores generales, todo el equipo humano es básico en este tipo de grabaciones, donde se distinguen tres frases que atraviesa toda pieza audiovisual: la preproducción (planificación), el rodaje (producción-ejecución) y la postproducción (montaje y edición).

Trabajando tras las cámaras

Cada pieza sigue, eso sí, un proceso de producción diferente: no tiene nada que ver la línea temporal que se sigue en la retransmisión de un evento deportivo con la que vivimos en la grabación de un programa de tira diaria. Lo que no cambia es el hecho de que en ambas es indispensable el papel de la producción, lo que garantiza una realización de calidad antes de su lanzamiento.

Al igual que ocurre en otros tantos sectores, en producción es esencial un plan estratégico, el control de recursos, la negociación de tareas y la dinamización del grupo de trabajo para que todo fluya de la mejor manera posible. La rapidez a la hora de resolver incidentes también es clave en un mercado en el que ninguna grabación es igual a la anterior, algo que también motiva a aquellos que dedican su vida a ello.

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